sábado, 19 de junio de 2010

Go on

Te dije el otro día que llevaba mucho tiempo sin escribir aquí porque no sabía sobre qué hacerlo. Y la verdad es que me siento aquí sin saber cómo va a terminar ésto. Tengo que darle un lavado de cara al piso. Pero llevo varios días, desde que te vi, con tu imagen en la cabeza. Te vi afectado y yo me fui afectado, con la sensación de haber dejado tantas cosas por decir y de haber dicho otras tan innecesarias... Nos vamos descubriendo poco a poco ¿te das cuenta? Cada vez que nos vemos nos contamos detalles de nuestras vidas, de nuestro pasado, esas situaciones en las que sólo uno sabe cómo arde el fuego. Sí, me fui apesadumbrado, pero convencido de tu valentía. Eso tenía también que habértelo dicho. Sin esa valentía no hubiera llegado la fuerza justa para salir de donde estabas. Esta situación de ahora es un peaje que hay que pagar por haber andado a través de ese difícil camino. Y te digo una cosa: estoy seguro de que no soy el único que siente una onda admiración por tu entereza demostrada. La barrera del puesto de peaje comienza a levantarse, ya lo verás. ¿Y a "la otra voz"? A esa ni puto caso. En lo más indivisible del tema sólo se trata de una mala reacción química. Mira lo que dice Eduard Punset: "Yo es que lo flipo con la vida". Recibe un gran abrazo, amigo. Espero verte pronto. GO ON!

martes, 27 de abril de 2010

...acerca de Delirium Tremens

Cómo le hinchaba el alma saber que algunos seguían por ahí, intentando enamorarse por todos los medios. Recuerda ciertas épocas, cada una con sus canciones. Le daba pudor pensar que lo hiciese con añoranza.

viernes, 16 de abril de 2010

Cabellos

Sonaba la canción
con la suavidad que caía
la lluvia aquella tarde:
acompasada

y se decía dichoso
a pesar del tiempo que hacía
que nadie le acariciaba el pelo
como su padre
durante aquellas noches llenas
de pánico a las ratas
de sueños impensables aún despierto
y gritos que dividían la madrugada
pues la calma iba pareja
a sus grandes manos de albañil.

La lluvia y el recuerdo capilar
fueron sinónimos aquella tarde.

martes, 30 de marzo de 2010

España

Hace poco más de un año dejé de trabajar en un lugar donde se vendían todo tipo de materiales para la construcción. Como supongo, casi todos los negocios parecidos en este pueblo (o ciudad, según el flamante senador Limones) eran proveedores del ayuntamiento. Desde allí la encargada de compras realizaba sus consultas de precios y tarifas a los diferentes establecimientos a fin de realizar pedidos de camiones de arena, de ladrillos, de cemento, etc., para las diferentes obras que estuvieran en marcha. Esta mujer, a su vez, delegaba en unos cuantos encargados de obras repartidos por los distritos del pueblo, que eran los que, por así decirlo, estaban sobre el terreno y reclamaban el material que estimaban necesario a la citada Jefa de Compras del ayuntamiento. Ésta, con las tarifas de unos y otros de por medio, nos mandaba el denominado "vale de compra", que era como una factura, con su IVA y demás, con el importe exacto y definitivo. Digamos, por ejemplo, que se trataba de tres camiones de albero grancilla y uno de albero fino para una explanada en un colegio, cuyo importe supusiera unos mil seiscientos cuarenta euros con dieciocho céntimos. Pues bien, así funcionan las cosas:

El encargado correspondiente al distrito donde se hallaba el colegio aparecía por el polvero a la mañana siguiente de recibir nosotros el "vale", lo firmaba (haciendo ver como que el material había sido recibido) y convenía con el hombre que me pagaba digamos que un tercio de la base imponible a cambio del "favor". Tan sencillo como eso. Y ahora me pregunto: si existe esta clase de corrupción a una escala tan baja, ¿qué no habrá en esos despachos en los que se manejan presupuestos multimillonarios? ¿Tan difícil resulta ser honesto y honrado en esta mierda de país? Los últimos casos de corrupción que salen en los informativos son sólo la punta del iceberg. Dejemos de engañarnos. Aquí la cultura del trabajo no existe. Aquí lo que prima es no ser tonto, porque si tú no coges "el sobre" hay cincuentamil ansiosos por meterle mano. Tratar de vivir de forma grande pero sin esfuerzo es a lo que hemos llegado y, nos guste o no, el ideal más palpable que hay en el ambiente es el de llegar a los medios de comunicacíon, poner a parir a quien te digan a cambio de una pasta gansa mientras se va perdiendo la dignidad por el camino, o hacerte directamente narcotraficante. El dinero fácil, eso es lo que hay, eso es lo que existe, porque todo es dinero y al mismo tiempo todo es mentira. Y sobre todo triste para los que en su día tuvieron puestas todas sus esperanzas en nuestra joven democracia.

Mirad. Yo seré tonto y moriré tonto, simplemente porque sé diferenciar lo que está bien de lo que no.

jueves, 25 de marzo de 2010

Permitidme una recomendación

Se trata de una película francesa titulada "Harry, un amigo que os quiere". Llevaba años deseando verla (gracias de nuevo, internet). Me dejó estupefacto. No dejo de pensar en la interpretación de Sergi López. Es asombrosa su presencia en la pantalla. Su mirada, es la mirada totalmente imprevisible que requiere el personaje. Está perfecto, soberbio.

Cuenta la historia de dos viejos conocidos de instituto que se encuentran en los servicios de una gasolinera. Y ya no cuento nada más, no me gusta desgranar demasiado una película. Sólo diré que la inquietud e incomodidad que provoca desde el principio en el espectador es practicamente palpable. Y cuando termine puede que no volváis a ver los huevos de la misma forma, incluso algunos se atreverán a comerse uno crudo.

domingo, 28 de febrero de 2010

...acerca de Delirium Tremens

¿Qué estais haciendo hermanos? ¿Pero cómo permitís todas esas cosas? ¿Era todo esto lo que teníais pensado hace cincuenta años? ¿Pero no veis lo que está pasando? ¿Qué pensaría Ernesto de toda esta mierda que estais haciendo?

martes, 9 de febrero de 2010

Aprendiendo a insistir

Incapaz de sobreponerse. Buscando la razón de su derrota, aferrándose a ella como excusa. Escudándose en el humo. Descuidando su afectividad. Metido de lleno en lecturas copiosas se pregunta si algo realmente ha ocurrido en su vida, si no se ha tratado tan sólo de una situación lineal, continua, hasta la llegada de la hora fatídica. Y se dice que no pasa nada, que son las circunstancias del momento. Pero es que siempre fueron las circunstancias del momento. ¿O no?